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Ventanas inteligentes y vidrio fotovoltaico; ¡el futuro por fin!

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¿Recuerdas la serie de televisión de los años 80, El Coche fantástico? Aunque seas muy joven, es probable que te la ha hayas cruzado en algún momento en la tele, porque la repusieron una y otra vez, sin piedad. La serie trataba de un coche “inteligente”, que se conducía solo, hablaba, saltaba y podía circular a alta velocidad —en un modo llamado “turbo-persecución”— y que ayudaba al personaje protagonista de la serie, Michael Knight, a luchar contra el crimen.

Una de las funcionalidades que tenía el coche era que podía oscurecer totalmente los cristales, pasando del transparente al negro instantáneamente, para no alarmar a los demás conductores cuando no había nadie al volante manejándolo.

Hace casi 40 años desde que El Coche Fantástico se emitió por primera vez y, aunque fuera ficción, ¿cómo es posible que no hayamos desarrollado ya cristales como aquellos? Los coches prácticamente hemos conseguido que se conduzcan solos, e incluso que hablen y vuelen, pero lo que parecía más sencillo, todavía no. Ello a pesar de que, no hace tanto tiempo, se pusieron bastante de moda las gafas que se auto-tintaban cuando se exponían al sol, pero por unos motivos u otros, no se popularizaron.

Unos cristales que se oscurecieran tendrían todo el sentido del mundo, tanto en coches como en viviendas, edificios de oficinas y locales comerciales. Con lo engorrosas y sucias que son las persianas, inventos bastante anacrónicos para los tiempos en los que vivimos. Y con lo caros que son los estores, que suelen representar una partida presupuestaria importante en las implantaciones de oficinas, sin ir más lejos. ¡Con lo práctico que sería poder oscurecer todas las ventanas, o solamente las de una fachada, o incluso ventanas individuales, desde cualquier dispositivo móvil!

Unas ventanas que se oscurecieran contribuirían a la eficiencia energética de los edificios y en algunas circunstancias, también constituirían un elemento de seguridad. Por ejemplo, una joyería podría oscurecer instantáneamente los escaparates del local, cuando quisieran evitar las miradas curiosas del exterior.

ventanas inteligentes vidrio fotovoltaico

Fuente: Princeton University

Las ventanas inteligentes llegan de la mano de Princeton

Bueno, pues la universidad de Princeton ha desarrollado un cristal inteligente que se auto-alimenta de energía, gracias a unas células solares transparentes que cosechan los rayos UV de la luz. Con la electricidad generada por estas células, es posible alterar las propiedades electro-cromáticas del material contenido en el interior del cristal, cambiando su color de azul claro al azul oscuro. Según sus creadores, cuando el cristal está oscuro, éste bloquea el 80% de la luz que percibimos, y en un futuro se podrá controlar la transparencia desde el teléfono móvil. A largo plazo, aspiran a desarrollar este mismo producto en formato de vinilo, aplicable sobre un cristal existente.

Quizá ya hayas visto alguna solución similar en el mercado, pero la clave diferencial de este ingenio de Princeton está en que no necesita de conexión a la red eléctrica puesto que genera la energía que necesita por sí solo.

Aquí tienes el artículo completo de la Universidad de Princeton, por si te interesa descender un poco más al detalle.

Vidrio fotovoltaico de Onyx Solar

En una órbita similar están las soluciones de Onyx Solar, una empresa joven —jovencísima— que ha desarrollado una solución sobre la que uno no puede evitar preguntarse; ¿cómo no se me ha ocurrido a mí antes?

Onyx Solar fabrica lo que denomina “vidrio fotovoltaico para edificación”, en diferentes grados de transparencia, que genera energía pero que a la vez es un elemento constructivo. Me explico; esta empresa no fabrica placas solares, sino que fabrica un vidrio, que se puede emplear directamente en muros cortina, lucernarios, pérgolas e incluso suelos, y que a la vez produce energía.

En términos más simples, el vidrio de Onyx Solar sirve para las ventanas del edificio, como elemento constructivo pasivo, pero estas ventanas a la vez producen electricidad, como elementos constructivos activos. Dependiendo de la tecnología elegida, Onyx Solar dispone de soluciones que aprovechan muy bien la luz difusa y que no dependen de una determinada inclinación u orientación para funcionar correctamente. Insisto, ¿cómo no se me ha ocurrido a mí antes?

Si quieres saber más sobre Onyx Solar, puedes hacerlo en la sección correspondiente dentro de PropTech Lab, o directamente en su página web. O invierte 99 segundos de tu tiempo y échale un vistazo al siguiente vídeo.

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional. Jorge también es autor de "Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid" y de "Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural"
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