PropTech Lab

Standing desks; ¿tienen sentido?

¿Te gusta este artículo? ¿Por qué no lo compartes?

Te podrá parecer que los standing desks —o mesas para trabajar de pie, regulables en altura— no forman necesariamente parte del ecosistema de la tecnología inmobiliaria proptech, pero nada más lejos de la realidad. Tengamos en cuenta que este tipo de soluciones ayudan a la modernización del workplace, a la consolidación de los nuevos métodos de trabajo y a la mejora de las condiciones de los usuarios de las oficinas. Y dado que el wellness se ha convertido en una tendencia tan extendida, hemos creído conveniente hacerle hueco en PropTech Lab.

Porque algunos standing desks además incorporan tecnología, en el sentido más estricto de la palabra. Son regulables en altura y, gracias al uso de sensores, saben cuánto tiempo del día pasas de pie. Si los usas en la posición convencional y llevas demasiadas horas sentado, te alertan sobre ello para que te levantes y estires las piernas. Pueden conectarse también a los sistemas de gestión de los edificios inteligentes, con el fin de recabar información sobre el uso de los espacios de trabajo y mejorar la experiencia de los usuarios.

 

standing desks lambdatres

Fuente: LambdaTres, distribuidor de la mesa de oficina Mobility —de Actiu— vista en esta imagen.

Standing desks contra el sedentarismo

Y sobre el papel, las mesas regulables en altura tienen todo el sentido del mundo, particularmente si tenemos en cuenta los riesgos asociados al sedentarismo. Sin el ánimo de amargarte el día, aquí tienes algunos de los problemas que sufrimos por pasar tantas horas sentados en la oficina, ordenados de menor a mayor gravedad: ralentización del metabolismo, lesiones posturales, dolores de espalda, desórdenes reumáticos, obesidad, diabetes, cáncer y enfermedades cardiovasculares. Casi nada…

Pero, por si todo lo anterior no fuera suficiente, estar sentado en la oficina tantas horas tiene otros efectos, más allá de los puramente físicos.

Si estás sentado —y escondido— tras la pantalla del ordenador, serás menos consciente de lo que sucede a tu alrededor y a la vez pasarás más desapercibido. Esto puede ser un obstáculo en las empresas que requieren un trabajo más colaborativo entre sus empleados. Sentado, te aíslas más de tu entorno y es más fácil caer en distracciones que no tienen que ver con tu trabajo.

En cambio, si usas un standing desk, será más probable que te acerques hasta la mesa de otro compañero para comentarle un asunto, en lugar de enviarle un mensaje instantáneo. No tendrás que hacer el esfuerzo de levantarte, por la sencilla razón de que ya estarás de pie.

Una mesa regulable en altura es incluso más susceptible de ser utilizada para mantener una reunión breve informal, o para hacer una pausa conjunta con tu equipo y tomar un café.

En resumidas cuentas, los standing desks con beneficiosos para tu salud, incrementan la productividad y favorecen el trabajo colaborativo. ¿Esto significa que todos debemos empezar a trabajar de pie?

Bueno, no necesariamente porque, como todo en la vida, depende. Quizá tu trabajo sea muy dinámico y no precise muchas horas frente a una pantalla de ordenador. O puede que seas una persona lo suficientemente disciplinada como para saber que tienes que estirar las piernas con regularidad.

Pero, en el mundo real, no todos podemos levantarnos cada 15 minutos para dar un pequeño paseo, y la comunidad científica está bastante de acuerdo en que el sedentarismo no puede “compensarse” con altas dosis de ejercicio. La única manera de revertir los problemas que acarrea estar sentado es ponerse de pie y moverse más a lo largo de la jornada.

Dicho lo cual, si te has decidido por un standing desk, ten en cuenta lo siguiente:

  • Debes empezar poco a poco. No es necesario que pases el día entero de pie, por lo menos al principio. Comienza a usar tu mesa regulable en altura en períodos de 20 minutos, como si estuvieras entrenando para una maratón. Conforme te vayas acostumbrando a estar de pie, puedes ir incrementando la intensidad de uso.
  • Se recomienda colocar una alfombrilla o esterilla blanda donde vayas a estar de pie. Esto se hace para proteger tobillos, rodillas y caderas. Es su defecto, recurre a un calzado de buen y amortiguación.
  • ¡Muévete! Los standing desks no están concebidos para que pases todo el día de plantón, sin moverte del sitio. Aprovecha que estás de pie para moverte por tu despacho u oficina, conforme lo necesites. Relaciónate con los demás. Predica con el ejemplo y evangeliza los beneficios de una mesa regulable en altura.
  • Si necesitas sentarte, tampoco pasa nada. Quizá te concentres mejor, particularmente al principio, pero no pierdas de vista los objetivos a largo plazo de trabajar de pie.

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional.

Jorge también es autor de “Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid” y de “Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural”

¿Te gusta este artículo? ¿Por qué no lo compartes?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *