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Los 7 materiales de construcción del futuro

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Cuando nos referimos a tecnología e innovación inmobiliaria, existe la inclinación a centrarse en la informática, las comunicaciones, la inteligencia artificial, el internet de las cosas, el Building Information Modeling o las diferentes start-ups —Airbnb, WeWork, etc.— que aspiran a revolucionar el sector. Y todo esto está muy bien porque, sin lugar a duda, forma parte de lo que denominamos proptech y merece la atención de aquellos a los que nos interesa la modernización y digitalización del real estate. Ahora bien, a veces nos olvidamos de la materia prima de los edificios en sí, es decir, los materiales de construcción de los que están hechos.

Porque, en algún lugar del mundo, lejos de los focos, hay unas personas muy listas, ataviadas con batas blancas, que no dejan de experimentar en su laboratorio para intentar crear los materiales de construcción del futuro, más ligeros, fuertes, resistentes, baratos y sostenibles.

En este artículo queremos ofrecerte una muestra de dichos materiales, los cuales se encuentran en diferentes estados de desarrollo y que, tarde o temprano, se consolidarán como alternativa a los materiales convencionales.

La revolución de los materiales de construcción

1.- Hormigón auto-reparador. Se trata en este caso de un bio-hormigón que, gracias al uso de bacterias, se repara solo. Está en una fase muy preliminar de desarrollo, pero, ¿imaginas cuánto dinero podría ahorrarse en mantenimiento de edificios e infraestructuras (carreteras, puentes y túneles principalmente)? También se están creando materiales de construcción que se contraen cuando el agua se filtra en su interior, cerrando las microgrietas fisuras que podrían terminar convirtiéndose en grandes grietas. La Universidad Ténica de Delft (TU Delft) es una de las impulsoras de esta línea de actuación.

2.- Colillas para fabricar ladrillos. Según el Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT), si todos los ladrillos del mundo llevaran en su composición un 1% de colillas, se eliminaría por completo este desagradable desecho del ecosistema. Pero lo mejor de todo es que los ladrillos serían más ligeros, aislantes, resistentes y sostenibles.

3.- El hormigón sin agua. El hormigón es uno de los materiales de construcción más utilizados en el mundo, pero ¿qué sucedería si quisiéramos emplearlo en otros mundos, como Marte? Porque en Marte no hay agua, sin la cual es imposible obtener hormigón. Científicos de la NorthWestern University han dado con la solución; un hormigón con base de sulfuro y que viene desarrollándose desde los años 70. Ahora sólo queda lo fácil: llegar a Marte…

4.- Madera translúcida. Dicho así, parece ciencia ficción, ¿verdad? Pero se conoce que, mediante un proceso químico, se puede eliminar la lignina de la madera (la lignina es una sustancia natural de la pared de muchas células vegetales y que les da dureza y resistencia), convirtiéndola en blanca. A continuación, se impregna la madera blanca con un polímero transparente especial, que alinea las células individuales, haciendo que se torne translúcida.

materiales de construcción madera translúcida

Madera translúcida de KTH

Parece magia, pero es obra de un grupo de investigadores del KTH Royal Institute of Technology en Estocolomo, y el producto resultante podría tener muchas aplicaciones, como ventanas, fachadas semi-transparentes o superficies de paramentos fotovoltaicos. La madera translúcida será ligera, resistente y de baja densidad, pero a la vez tendrá un bajo coste y será muy sostenible.

5.- Paredes hidrocerámicas. Otro desarrollo que parece mágico. El Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC) ha creado un material que, aplicado sobre las paredes, hace las funciones del aire acondicionado. El material contiene pequeñas burbujas de hidrógeno (parecidas a canicas), capaces de retener 400 veces su volumen en agua. Esto les permite absorber humedad y evaporar su contenido para enfriar el ambiente, hasta en 6 grados centígrados.

6.- Cemento luminoso. En este caso el desarrollo es mexicano, de la mano del Dr. José Carlos Rubio Ávalos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Se trata de un material que absorbe la luz solar y artificial durante el día, para después irradiarla durante la noche. Podría sustituir a la iluminación tradicional eléctrica de carreteras, calles y senderos e incluso podría utilizarse en las fachadas de los edificios, sin necesidad de infraestructura ni mantenimiento.

7.- Ladrillos que absorben la contaminación. Puesto que los edificios tienen una huella de carbono tan inmensa, ¿no tiene sentido producir materiales de construcción que eliminen contaminación y que limpien el aire? Ya existen algunas soluciones químicas que, mediante su aplicación en fachadas, descomponen la contaminación cuando entra en contacto con ellas. Ahora bien, el Breathe Brick, ideado por Carmen Trudell (de la Universidad Politécnica Estatal de California), aspira el aire exterior y lo filtra, separando y recogiendo las partículas contaminantes más pesadas. El aire purificado resultante pasa a los sistemas de climatización interior de los edificios.

Como resumen, diríamos que todos estos materiales de construcción han demostrado su viabilidad técnica en el laboratorio, pero la prueba de fuego estará en su viabilidad comercial. Como todos los avances tecnológicos, los comienzos suelen ser dolorosos, y caros. Ahora bien, la mayoría de estas soluciones priorizan la sostenibilidad y el ahorro energético; solamente por este motivo, merecería la pena apostar por ellas.

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional. Jorge también es autor de "Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid" y de "Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural"
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