PropTech Lab

Internet de las cosas en edificios de oficinas

¿Te gusta este contenido? ¿Por qué no lo compartes?

Ya habrás oído el mantra repetido una y otra vez en el sector inmobiliario relativo a la localización de los inmuebles en general y de los edificios de oficinas en particular: “location, location, location”. Su fundamento radica en que el mayor valor intrínseco de un inmueble o edificio se sustenta, principalmente, en su localización sobre el mapa. Tradicionalmente, lo que más ha importado ha sido la cercanía a los nodos de transporte público, a los clientes y a los empleados, siendo mejor valorados los edificios más céntricos. Ello ha permitido que los edificios de oficinas —por ejemplo— con muy buena situación, consiguieran mantener unos niveles altos de renta, independientemente de su calidad interior. Pero el internet de las cosas (IoT) va a obligar a muchos propietarios de edificios de oficinas a replantearse este —miope— enfoque.

Porque ya no es suficiente con tener un edificio en un buen sitio. Tampoco basta con ofrecer el espacio a buen precio. Cada vez es más importante la experiencia del usuario y la eficiencia energética, una realidad que sólo es posible canalizar gracias a la tecnología y a los sistemas de gestión inteligente. Y es aquí donde el internet de las cosas tiene mucho que decir.

Gracias al internet de las cosas, los objetos físicos, los equipos y las máquinas son capaces de comunicarse a través de la red para informar sobre su posición, su estado, o cualesquiera otras características.

Recopilada, analizada y comunicada toda esta información, se puede gestionar mucho mejor el funcionamiento de un edificio, tanto a nivel reactivo de control de incidencias, como desde un punto de vista proactivo o predictivo, evitando los problemas antes de que se produzcan. En resumidas cuentas, se trata de dotar de inteligencia a los edificios para que, de modo autónomo o semi-autónomo, se puedan tomar decisiones sin la necesaria intervención humana.

Ahora bien, en la práctica, ¿cómo funciona esto? Pongamos algunos ejemplos relativos a los edificios de oficinas.

internet de las cosas en edificios de oficinas

(Clicar para ampliar)

Ejemplos de internet de las cosas en edificios de oficinas

  • Todos conocemos los sensores de movimiento que encienden y apagan luces, pero si damos un paso más y conectamos la iluminación a internet, es posible graduarla desde —por ejemplo— un teléfono móvil o tableta, permitiéndonos también conocer toda la información relativa a su uso, desgaste, reposición, etc.
  • ¿Y no tiene sentido que empleemos también los sensores para el aire acondicionado? Si un edificio de oficinas se vacía durante la hora de la comida, ¿por qué no adaptar la climatización al número de personas que hay en cada zona del inmueble?
  • O, yendo un paso más allá, si un edificio sabe que hay más mujeres que hombres ocupándolo en un determinado momento, ¿por qué no adaptar la temperatura a niveles más agradables para ellas? Algunos estudios apuntan a que las mujeres son más sensibles al frío.
  • En un artículo previo escribíamos sobre cómo los sensores permitían a un edificio saber cuántas personas se encontraban en él, información de gran utilidad para la cantina corporativa; en función de los ocupantes en un momento dado, sabían si era necesario preparar más o menos comida.
  • Los sensores también son de vital importancia para los gestores inmobiliarios, puesto que les permite saber qué ocupación tienen todos los puestos a lo largo del día, para así evaluar la posibilidad de implantar puestos flexibles y reducir el espacio ocupado y alquilado. Si ciertos empleados apenas están en la oficina, ¿es necesario que dispongan de un puesto fijo?
  • Las propias máquinas —de climatización, por ejemplo— conectadas al internet de las cosas pueden informar de desviaciones en su rendimiento, avisando de potenciales fallos o averías.
  • Un edificio inteligente sabe cuándo hay que limpiar los conductos de ventilación porque los sensores de calidad del aire alertan sobre ello.
  • Un incremento en el nivel de humedad ambiente de una zona determinada puede ser sintomático de una fuga de agua o avería.
  • Incluso hay sensores meteorológicos que ofrecen a los propietarios de edificios de oficinas inteligentes y a sus inquilinos/usuarios información preventiva sobre huracanes, inundaciones o terremotos.
internet de las cosas inmobiliarias

El internet de las cosas permite conocer la realidad de los conductos de ventilación

La belleza de todo ello es que el internet de las cosas, además de dotar a los edificios de inteligencia, permite agregar información de carteras completas de edificios y los gestores de los portfolios pueden hacer una gestión mucho más eficiente. La reducción de costes es sólo uno de los beneficios conseguidos; también se reduce la huella de carbono, se aumenta la comodidad y satisfacción de los inquilinos, el mantenimiento es mucho más eficaz y preventivo y, en general, se reducen o minimizan todo tipo de riesgos asociados a la gestión inmobiliaria.

En resumen, el internet de las cosas es una herramienta indispensable para:

  • Dotar de inteligencia a los edificios, permitiendo un mantenimiento más eficiente y preventivo, una reducción de la factura energética y una mayor sostenibilidad.
  • Incrementar la satisfacción de los inquilinos y mejorar su experiencia, gracias a una mayor información sobre la ocupación, el uso y las preferencias de los usuarios.
  • Facilitar la gestión de los responsables inmobiliarios, minimizando todo tipo de riesgos y mejorando la toma de decisiones.

¿Y tú qué opinas? ¿Se te ocurren más aplicaciones para el internet de las cosas en edificios de oficinas? ¿Ya tienes una estrategia IoT?

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional.

Jorge también es autor de “Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid” y de “Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural”

¿Te gusta este contenido? ¿Por qué no lo compartes?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *