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¿Pero qué pasa con la impresión 3D para construcción?

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La impresión 3D es el patito feo del proptech, entre otros motivos porque se lleva tanto tiempo hablando de ella, y son tan poco llamativos sus avances, que la gente prefiere hablar de cosas más vistosas y disruptivas, como la realidad virtual, el big data, o el blockchain. Algunos de nosotros pensábamos que, a estas alturas, ya estaríamos imprimiéndonos las pizzas en casa, o que cada mañana nos estaríamos imprimiendo un par de calzoncillos nuevos, pero no ha sido así. El progreso en el campo de la impresión 3D es lento… ¿o no es tan lento como creemos?

En todo caso, la impresión 3D promete revolucionar el sector de la construcción, motivo por el que los que participamos del sector inmobiliario deberíamos estar, como mínimo, un poquito pendientes de los progresos en este campo; sería arriesgado no estarlo.

Con este motivo, en este artículo pretendemos desmontar el mito de la impresión 3D, y demostrar que los avances no son tan tímidos como pudiéramos creer, y que, aunque tú no le estés prestando especial atención, son muchas las empresas y organizaciones las que están impulsando esta tecnología.

Por ejemplo, ¿sabías que la NASA organiza un concurso —NASA 3D Printed Habitat Challenge— relativo a la impresión 3D, y que lo acaba de ganar el estudio de arquitectura Foster + Partners? Se han proclamado ganadores —de la primera fase del concurso— imprimiendo en 3D unos cilindros estructurales para emplearlos en construcción, compuestos por los materiales reciclados de misiones espaciales y tierra “marciana”. Dichos cilindros han debido pasar determinados test de resistencia y con ello la NASA pretende investigar las técnicas de construcción a emplear por las futuras misiones tripuladas al planeta rojo. Aquí puedes sumergirte un poco más en el tema, si así lo deseas.

Otro dato; para 2020, se estima que el mercado mundial de impresión 3D alcance los USD 41.000 millones, y que en 2025 llegue a USD 490.000 millones. Nos encontramos pues en los albores de una auténtica explosión para este mercado, que afectará principalmente a los sectores industriales y manufactureros. Quizá tengamos que esperar un poco más para poder imprimirnos los calzoncillos.

El problema reside en que las evidencias de esta “revolución” son escasas y, algunas de las que conocemos no brillan por su espectacularidad. Ilustremos esta circunstancia con el vídeo de una casa fabricada con impresión 3D, en “tan sólo 24h”.

Bien, de acuerdo, tiene su gracia lo de la impresión 3D, pero nos encontramos ante una casa de 40 m2, que tampoco ha sido especialmente barata de construir y que parece más bien un ejercicio del potencial que tiene la tecnología.

Por otro lado, tenemos a nuestros exagerados amigos de Dubai, que ni cortos ni perezosos ya han anunciado su primer proyecto de rascacielos construido con impresión 3D. Se conocen pocos detalles al respecto, pero en teoría recurrirán a enormes grúas dotadas de módulos de impresión. El rascacielos seguirá contando con una estructura convencional, pero sobre ella se imprimirán el resto de elementos hasta darle forma al edificio. Aunque exista poca información sobre el proyecto —anunciado por una startup americana llamada Cazza—, Dubai está sobrada de ambición, recursos y audacia para emprender algo así.

Impresión 3D en el mundo real; 5 ejemplos ilustrativos

Vistos ambos extremos de la impresión 3D, a continuación te presentamos 5 ejemplos en la vida real, pertenecientes al sector de la construcción. Tú deberás juzgar el interés y relevancia de cada uno de ellos.

Ir a ejemplos de impresión 3D en el mundo real

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional.

Jorge también es autor de “Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid” y de “Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural”

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