PropTech Lab

El grafeno, ¿un milagro para el sector inmobiliario?

¿Te gusta este contenido? ¿Por qué no lo compartes?

Si te detienes a pensar en algunos de los graves problemas a los que los humanos nos enfrentamos como especie, caerás en la cuenta de que su solución se reduce casi siempre a una cuestión de voluntad.

Me explico, el calentamiento global no se va a resolver, salvo que tengamos la voluntad de reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. La crisis del agua a la que inevitablemente nos vamos a enfrentar en un futuro próximo, se podría atajar de inmediato con un poquito de predisposición. Y los problemas de abastecimiento energético se podrían resolver si cada uno de nosotros pusiera su granito de arena.

Ir a artículo: ¿Por qué la eficiencia energética es mala para el medioambiente?

Bastaría con que usáramos menos el transporte privado y optáramos por el autobús o el metro. Sería suficiente con que nos ducháramos en lugar de bañarnos, o que no dejáramos abierto el grifo del agua mientras nos lavamos los dientes. Y, de la misma manera, si redujéramos nuestra adicción dependencia eléctrica, habría más energía para repartir entre todos los habitantes del planeta.

En definitiva, la solución a los grandes problemas de la humanidad no depende tanto de las innovaciones tecnológicas como de un cambio en nuestra actitud. Sería suficiente con que adoptáramos modelos de consumo más responsables, en los que no se derrochara tantísimo y en los que se respetara más el medioambiente.

Pero supongamos que no, que no vamos a aprender y que seguiremos empeorando como especie. Hagamos un esfuerzo y presupongamos que continuaremos contaminando la tierra, el aire, los mares y los océanos. Aunque sea muy difícil imaginarlo, intentémoslo…

¿Nos podrá salvar la tecnología de nuestra propia irresponsabilidad? ¿Hay algún avance tecnológico en el horizonte que de verdad sea capaz de contrarrestar la ineptitud del ser humano?

El grafeno, producto milagro para el inmobiliario, y mucho más

Sin entrar demasiado en tecnicismos, el grafeno es un material descubierto en 2004, compuesto por átomos de carbono dispuestos en forma de lámina, con el grosor de un solo átomo. El grafeno es 200 veces más fuerte que el acero, es flexible, biodegradable, transparente, es un superconductor de electricidad e incluso es un material que se cura solo.

Para ilustrar lo que todo esto significa, imagina una lámina de papel común, como el DINA4 que cargas en la impresora. Una lámina de 1 m2 de dicho papel pesa unos 80 gramos aproximadamente, pero si dicha lámina fuera de grafeno pesaría 0,0077 gramos —unas 10.000 veces menos que el papel—, y podría soportar un peso de hasta 4 kilos.

grafeno inmobiliario post

Estructura de grafeno desarrollada por el MIT, 10 veces más resistente que el acero

Y parece que en los 14 años que han pasado desde su descubrimiento, el coste de producción del grafeno podría estar bajando hasta tal punto que pronto será viable su aplicación industrializada en soluciones relacionadas, precisamente, con las crisis bíblicas a las que nos enfrentamos como especie, y en las que el inmobiliario jugará un papel fundamental.

Por ejemplo, con grafeno se podrán fabricar células solares transparentes, flexibles, ligeras —ligerísimas—, permitiendo convertir cualquier superficie en una fuente de energía solar fotovoltaica. ¿Imaginas las posibilidades? Los inmuebles se podrán recubrir —o forrar— completamente con láminas transparentes fotovoltaicas, permitiendo un máximo aprovechamiento del sol y optimizando su rendimiento energético. El producto podría parecerse al film transparente que empleamos para envolver los alimentos que introducimos en la nevera.

Otra de las ventajas del grafeno es que se puede emplear como aditivo de otros materiales, como el hormigón, o el aluminio, amplificando sus cualidades de resistencia y flexibilidad e incrementando a la vez su ligereza. El grafeno tampoco se corroe, por lo que se podrá emplear en la fabricación de tuberías, conductos y tanques con vidas útiles mucho más largas.

Ir a artículo: 10 mandamientos PropTech para empresas inmobiliarias

En definitiva, los edificios podrán ser más altos y ligeros, permitiendo alardes de ingeniería mucho más atrevidos. Y si así lo deseamos, encima de los rascacielos podremos instalar mastodónticos aerogeneradores eléctricos, cuyas ligeras palas estarán compuestas de grafeno.

Pero las bondades del grafeno para el sector inmobiliario no quedan ahí, dado que este material sirve para fabricar filtros que permiten separar y atrapar los gases nocivos que contienen las emisiones de los edificios. No olvidemos que el sector de la construcción ya es responsable del 40% del total de C02 que se libera a la atmósfera, sin considerar siquiera la huella de carbono de los edificios en todo su ciclo de vida. El grafeno permitiría que la construcción tuviera efectos mucho menos nocivos para el medioambiente.

En último lugar hay que destacar las virtudes del grafeno en lo concerniente al agua. Del mismo modo que se pueden fabricar filtros para separar el C02 del aire, el grafeno puede filtrar y separar los átomos de cualquier líquido, permitiéndole separar —por ejemplo— virus y bacterias del agua, o cualquier producto químico que sea pernicioso para la salud. En teoría —y ahora ya, en la práctica— el grafeno puede purificar cualquier líquido. Esto quiere decir que pronto podrás —quizá— instalar un filtro de grafeno en casa para filtrar directamente las aguas grises y negras que generas… obteniendo agua reciclada y purificada de manera autónoma. Sí, en el futuro beberemos agua reciclada, pero por lo menos la que nos bebamos en casa será “nuestra” agua; ¿me explico? Y hasta aquí puedo leer…

Ir a artículo: Construcción sexy con el configurador de edificios de Katerra

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional.

Jorge también es autor de “Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid” y de “Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural”

¿Te gusta este contenido? ¿Por qué no lo compartes?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *