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Fachadas inteligentes; 4 ejemplos muy interesantes

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Antes de hablar de fachadas inteligentes, quizás debiéramos hablar de la simple y mundana ventana. ¿Por qué? Pues porque la ventana —de cristal, se entiende— fue el invento que empezó a dotar de inteligencia a los muros y paredes, allá por el año 200, en la antigua roma. Resulta que la tecnología de fabricación del cristal estaba increíblemente avanzada en aquella época, y muchas casas contaban ya con ventanas de vidrio montadas sobre marcos de madera.

Ahora bien, con la caída del imperio romano, mucha de esta tecnología se perdió y las casas regresaron a las contraventanas fabricadas completamente en madera. Las catedrales europeas sí perpetuaron el uso del vidrio, pero a nivel doméstico la solución más avanzada —durante muchos años— fue la siguiente: empapar pieles de animales en soluciones oleosas para transparentarlas todo lo posible y emplearlas para aislarse del exterior sin bloquear del todo la luz.

La historia restante, hasta nuestra edad contemporánea, sin duda merece ser contada en otra ocasión, pero el deber nos obliga a centrarnos en los últimos avances producidos en el campo de las fachadas inteligentes, los cuales que no te dejarán indiferente.

Fachadas inteligentes

Las Al Bahar Towers de Abu Dhabi

Las Al Bahar Towers de Abu Dhabi disponen de una sobrefachada, montada sobre una estructura independiente a 2 metros de la fachada principal, cuyos paneles se abren y se cierran para contrarrestar el fuerte impacto que del sol. Esta fachada inteligente, inspirada en la celosía “mashrabiya” islámica, reduce drásticamente el gasto energético en climatización y a su vez permite emplear vidrio más claro en grandes secciones de la fachada principal, mejorando la iluminación natural y consiguiendo mucho mejores vistas del exterior.

Los paneles de estas fachadas inteligentes son completamente independientes, permitiendo que toda su superficie mute a lo largo del día, en base a la incidencia e intensidad de los rayos del sol.

El siguiente vídeo es muy ilustrativo.

Fachada de algas energéticas

Esta fachada cortina, que se superpone a la fachada principal, está conformada de finos tanques de agua que a su vez contienen millones de algas microscópicas. El efecto estético es llamativo, pero las algas cumplen una función adicional y elemental para la sostenibilidad del edificio; alimentadas con los nutrientes adecuados y con oxígeno, las algas producen el calor suficiente para calentar el agua de los tanques. Dicho calor es convertido en energía y ésta es empleada para el funcionamiento de los sistemas del edificio.

Se trata de un experimento desarrollado por Splitterwerk y Arup, que demuestra cómo las fachadas inteligentes con microalgas podrían contribuir a la sostenibilidad energética de ciudades completas y a transformar los paisajes urbanos.

fachadas inteligentes

Fuente: algae-architecture.com

La Torre de Especialidades

Este hospital, situado en Ciudad de México, está recubierto de una segunda piel compuesta de piezas irregulares, con forma similar a los panales de abeja, y que emplea una tecnología desarrollada por Alcoa en el 2011. El material de la fachada contiene dióxido de titanio, un compuesto que degrada las toxinas del aire y elimina sus elementos contaminantes.

El aire circula alrededor de las irregularidades de la fachada y los radicales libres activados con la luz ultravioleta destruyen la polución, permitiendo que al interior del edificio se filtre un aire más limpio, algo fundamental tratándose de un hospital.

La forma irregular de la fachada es vital, puesto que reduce la velocidad del aire y disemina la luz, facilitando esta reacción química de limpieza.

Según sus creadores, este tipo de fachadas inteligentes neutralizan el efecto contaminante de 1.000 coches al día…

Fachadas inteligentes compuestas de biometales térmicos

Para que nos situemos, las bobinas de los termostatos de climatización suelen estar hechas de biometales térmicos, que reaccionan frente a los cambios de temperatura. Estos metales nunca se han utilizado como material de construcción, pero precisamente esto es lo que propone Doris Kim Sung, una profesora de la University of Southern California.

En la práctica, lo que propone —y sobre lo que está trabajando— es un vidrio para fachadas, compuesto de dos láminas de cristal entre las que se insertaría el biometal térmico. Al estar frío, el biometal permanecería completamente abierto, permitiendo el paso de la luz y el sol exterior. Al calentarse el biometal, las aberturas del material se cerrarían, ofreciendo sombra y un mayor aislamiento térmico. El funcionamiento de este sistema queda muy bien ilustrado en el siguiente vídeo; puedes ir directamente al minuto 1:10 si no dispones de mucho tiempo.

Para finalizar, diríamos que en el mundo de las fachadas inteligentes todavía queda mucho camino por recorrer. Con toda seguridad, las envolventes de los edificios inteligentes estarán cada vez más conectadas con los usuarios de los inmuebles, permitiendo actuar más sobre ellas, y a la vez se integrarán más en los entornos urbanos, ayudando a una mayor sostenibilidad y limpieza de las ciudades del futuro.

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional.

Jorge también es autor de “Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid” y de “Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural”

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