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Cómo convertir tu edificio en smart building por sólo 30 euros

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¿Tienes una “smart TV” en casa?

Ah, ¿que todavía no sabes qué es una “smart TV”? Básicamente se trata de una televisión inteligente, conectada a internet, que —en esencia— te permite navegar por la red desde la pantalla del televisor y ver contenido en streaming.

Una smart TV es, en definitiva, un dispositivo IoT, como otros tantos electrodomésticos que empiezan a aparecer en el mercado. Ya existen frigoríficos que saben cuándo hay que reponer la leche y que hacen el pedido de manera autónoma —sin tu intervención directa— al supermercado. Termostatos inteligentes que saben que estás de camino a casa y que ajustan la temperatura ambiente teniendo en cuenta tus preferencias personales. O altavoces con los que te puedes comunicar con la voz y que sirven como asistentes virtuales.

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Personalmente, y regresando a los televisores inteligentes, todavía me estoy resistiendo a hacerme con uno, y no es por una cuestión de dinero. Mi tele es de 42 pulgadas, plana, y funciona perfectamente; ¿tan malo es que sea una tele “tonta”? ¿De verdad tengo que seguir al rebaño y comprar un televisor nuevo, cuando el que tengo cumple su función sobradamente y sin rechistar?

Además, he de confesar que hace tres años compré un Google Chromecast —que me costó 30 euros—, un aparatito —con forma de llavero— que enchufas al televisor por detrás y… ¡lo convierte en inteligente! Llevo tres años viendo mis series favoritas de Netflix y HBO en mi vieja tele, que además controlo desde el teléfono móvil. Gracias al Google Chromecast, también puedo ver el escritorio de mi ordenador en la pantalla del televisor.

Y mientras aguante la tele, como mucho invertiré en el nuevo Chromecast Ultra, un poquito más caro que el anterior pero que seguro merecerá la pena.

Pero, en cuanto al resto de elementos de una casa, ¿hay una forma de convertirlos en inteligentes sin necesariamente tener que reemplazarlos por modelos nuevos y modernos? ¿Voy a tener que comprar una nevera nueva? ¿Nunca podré hacer una gestión inteligente del consumo de mis electrodomésticos, salvo que invierta un dineral en nuevos electrodomésticos?

Llevándonos este mismo ejemplo al ámbito de —por ejemplo—, un edificio de oficinas, ¿disponen los propietarios de los inmuebles de alguna herramienta que les permita dotar de inteligencia a sus edificios sin tener que acometer costosos proyectos de sensorización de todos sus elementos? ¿No existe un Google Chromecast para edificios?

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Pues mira tú por dónde, sí existe, y curiosamente está financiado por la propia Google. Lo mejor de todo es que su funcionamiento es tan sencillo que hace que uno quiera tirarse de los pelos; ¿por qué no se me habrá ocurrido esto antes a mí?

La iniciativa es de la Carnegie Mellon University (CMU), cuyos investigadores consideran que existe una manera mucho más rápida y económica de sensorizar los espacios interiores de los inmuebles. Ahora bien, emplean el término de “espacios más inteligentes” —en lugar de “espacios inteligentes”—, cuyo fundamento entenderás a continuación.

Un único dispositivo para espacios interiores más inteligentes

La CMU ha desarrollado un dispositivo —que se enchufa directamente a la pared—. En su interior cuenta con sensores de radio, ruido electromagnético y magnético, color de la luz, movimiento, iluminación, presión del aire, humedad, temperatura sin contacto, temperatura ambiente, vibración y sonido.

Todos estos sensores permiten identificar y aislar las señales, sonidos, movimientos, temperaturas, presiones, luces, etc. que emiten o generan los diferentes elementos y electrodomésticos de una vivienda.

Este único dispositivo conectado a la pared sabe cuándo se abre y cierra un determinado grifo, o cuándo se enciende la lavadora. Sabe cuándo se pone en marcha la placa vitrocerámica y a qué temperatura está. Incluso sabe qué luces se han encendido o apagado, o cuántas veces se ha abierto la puerta de la nevera.

Insisto, todo ello desde un pequeño dispositivo enchufado a la pared.

Un edificio inteligente por 30 euros

Fuente: Future Interfaces Group

Los desarrolladores de este “súper sensor” dicen que el aparatito aprende muy rápidamente gracias al machine learning; una vez “sabe” cómo suena la cafetera, el resto de los usuarios no tiene que “enseñar” a su dispositivo a reconocer este electrodoméstico, porque el sistema dispone de una inmensa biblioteca —en la nube— con todos los sonidos de las cafeteras que existen en el mercado.

Y una vez sabes cuándo se abre y cierra un grifo, puedes saber cuánta agua estás consumiendo y empezar a consumirla y gestionarla de manera más inteligente. De la misma manera, puedes controlar todos los consumos de una vivienda o edificio, sin invertir enormes cantidades de dinero en sensorizar todos y cada uno de sus elementos y máquinas.

Cierto es que tus electrodomésticos seguirán siendo tontos, pero disfrutarás de un control mucho mayor sobre ellos.

Vuelvo a insistir, todo ello desde un pequeño dispositivo enchufado a la pared. Igualito que el Google Chromecast.

Ahora dime, ¿cuánto te costó la smart tv? 😜

Jorge es un profesional inmobiliario con más de 15 años de experiencia, especializado en innovación inmobiliaria, desarrollo de negocio y corporate real estate internacional.

Jorge también es autor de “Officeye, la Guía de Edificios de Oficinas de Madrid” y de “Blockchain para todos los públicos y sus aplicaciones en el sector inmobiliario, financiero, sanitario y cultural”

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